DECÁLOGO DEL BUEN DIVORCIO/SEPARACIÓN

DECÁLOGO DEL BUEN DIVORCIO/SEPARACIÓN

1. El problema no es la separación sino la “mala separación”

La ruptura de la relación de la pareja no debería ser perjudicial para los hijos, son las malas formas lo que acarrea consecuencias negativas.

2. En el proceso de común acuerdo todos ganan

 En las rupturas familiares en las que no existe acuerdo aumentan las críticas y las tensiones entre los progenitores y demás miembros del núcleo familiar, pues se basan en la búsqueda de un culpable.

3. Se separan los padres, no los hijos

Es importante que los hijos mantengan una buena relación con el progenitor no custodio y para ello es necesario un clima de diálogo y comunicación fluida, efectiva y abierta entre los progenitores.

4. Es fundamnetal que ambos informen a sus hijos

Según diversos estudios solo en un 5% de los casos de separación se da a los hijos una información completa de la situación; en el 45% de los casos sólo reciben una escueta explicación y en más de un 25% nadie les explica nada, lo que provoca gravísimas repercusiones en ellos que se sienten confusos y asustados al no saber que está pasando y cual va a ser su futuro.

Es muy importante que ambos progenitores, a ser posible conjuntamente, expliquen a sus hijos de manera sencilla y clara que se van a separar en un clima de coherencia, confianza y cariño, y sin alentar falsas expectativas de reconciliación y resolviendo cuantas dudas puedan surgirles.

Si las parejas acuden a mediación desde un momento inicial podrán ser asesorados sobre el modo de afrontar esta nueva situación, informandoles sobre la necesidad de informar y transmitir seguridad para una mejor y menos traumática adaptación de los hijos a la nueva situación.

5. Los hijos no son propiedad exclusiva de ninguno

Ambos progenitores continúan siendo imprescindibles para el crecimiento y desarrollo de los hijos, por lo que deberán evitar actitudes que impliquen desprecio o desautorización del otro progenitor.

6. La separación no pone el fin de sus obligaciones como padres

Ambos tienen la obligación de consultarse y comunicarse de manera honesta, fluida, abierta y regular las decisiones importantes en relación a la educación, desarrollo físico, intelectual, afectivo-emocional de los hijos, debiendo evitar discrepancias y contradicciones educativas para no caer en chantajes emocionales, alianzas y manipulaciones de los hijos.

7. Lo importante es la calidad de la relación con los hijos

La relación de los hijos con el progenitor con el que no conviven es un derecho de los hijos. La obstaculización, interrupción e inconstancia repercute negativamente en la estabilidad emocional de los hijos. Mantener los vínculos con el progenitor no custodio es fundamental para el desarrollo de los menores además de un derecho de estos.

8. No utilizar a los hijos

Aunque la relación y la ruptura hayan sido dificultosas se debe dar prioridad a las necesidades de los hijos. No se debe utilizar a los hijos en los conflictos, ni canalizar a través de los menores las tensiones que genere la ruptura.

9. Facilitar la adaptación del menor a las nuevas parejas

La introducción de una tercera persona (nueva pareja) en la vida de los hijos ha de hacerse con tacto, y progresivamente. A ser posible cuando la relación esté suficientemente consolidada. Y se debe dejar bien claro al niño que ello no supone renunciar a su padre y/o madre.

10. La ruptura es algo más que un proceso legal

Toda ruptura familiar conlleva además de un proceso legal, un proceso emocional, personal y psicológico que viven tanto los adultos como los hijos. Es frecuente que tras el proceso judicial surjan episodios de tensión entre los adultos y de éstos con los hijos, por lo que resulta imprescindible que las partes aprendan a resolver sus conflictos y a afrontar nuevas situaciones.

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